Hay caminos que se siembran
con sudor y con horas
con pasos y tropiezos
con ecos imborrables
Hay tormentas que llegan en un grito de promesas y se ahogan
y tiran de tu cuello
y detienen toda la marcha
pero el camino sigue, no perdona,
el espejismo, la esperanza, el día y la luna
Las estrellas, el lamento, nuestras manos desgarradas
El silencio, el rumbo, la verdad y cada nota
Nos veremos al final de cada vida
Nos perderemos al final de cada muerte
Despedida:
Nunca digas para siempre, adiós por ahora y que el tiempo nos esper
domingo, 7 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario